23.3.09

Nacimiento de un padre

Dado que soy yo la autora de este blog, es normal que me base principalmente en lo que yo siento o en mi forma de vivir la maternidad. Y, aunque son muchas las veces que nombro a mi querido Idris o le dedico alguna entrada, nunca me detengo demasiado en explicar como va viviendo su paternidad.
Pues bien, hoy tengo que hacerlo.

Como bien sabréis la mayoría de vosotras, la relación entre una madre y su bebé empieza a crearse mucho antes de que este nazca incluso, a veces, antes de quedarte embarazada. Ese anhelo, ese deseo de tenerlo es como una semilla que cuando, finalmente, está en tu vientre, empieza a brotar. Pero ese amor, ese vínculo, no empieza de cero. Va creciendo, fortaleciéndose, nutriéndose y alimentándose de tu alegría, tu esperanza, tus planes, tu ilusión, ... hasta que lo tienes en brazos. Ahí ese amor empieza a solidificar. Se va haciendo latente cada vez con más y más fuerza y, a los pocos meses, cuando te cruzas la mirada con tu retoño, sientes esa chispa especial dentro de ti, esa sensación que te hace sentir única y especial y es que, para tu bebé, tu eres lo más importante y lo más cercano.

Mientras nosotras disfrutamos los meses de espera, intentamos hacer partícipes a los futuros papás de muchas maneras. Ellos reaccionan muy bien y, aunque se esfuerzan y a veces la emoción también les puede, la mayor parte del tiempo no saben muy bien lo que está ocurriendo. No pueden llegar a comprender, no como nosotras.
Y cuando el bebé nace todo empieza a cobrar sentido para ellos. Ahora tienen en sus brazos a esa cosita pequeña que han estado esperando y es el momento del flechazo, cuando empieza realmente el amor.

A partir de aquí, cuando empieza la verdadera aventura de ser padres, cada hombre reacciona muy diferente. Unos se vuelven más pasotas; otros, más cariñosos; algunos, siguen un poco perdidos unos meses más; y otros, actúan como siempre negándose al cambio. Cada hombre es de una manera diferente y puede variar mucho la forma de vivir y llevar la paternidad de unos a otros.
Pero no estoy aquí para hablar de todos ellos (tampoco podría, ¿no?) sino de uno en particular y del más importante para mi: mi marido.

Cuando Ahmed Nur nació, él tuvo su momento único, especial e irrepetible al recibirlo en sus manos. Las semanas pasaban y, aunque no ha sido nada fácil para ninguno, él intentaba siempre estar ahí para nosotros. Estar lo mejor posible y hacer siempre lo que creía que debía de hacer para que estuviéramos bien. Era un gran marido y un buen padre. Pero, desde que el peque cumplió sus 6 meses, ha pasado de esto a ser un excelente marido y un padre maravilloso.
Ahora es cuando ellos dos empiezan a tener un vínculo especial. Y es que es ahora cuando el pequeño Ahmed Nur empieza a "responderle". Tienen sus momentos juntos, sus secretos, sus juegos ... empiezan a enamorarse el uno del otro.

Llevo semanas observándole y noto un gran cambio en él. Algo muy bonito está brotando y le está haciendo crecer cada día, convertirse en una mejor persona. Su forma de hablarle, su manera de calmarlo, sus juegos y tonterías, sus paseos, el modo en que le duerme, ... es dulce, muy dulce pero, sobretodo, es un PADRE.

Él ha acabado de cerrar el circulo con un fuerte nudo. Ahora esta familia es más bonita, más brillante y mucho más feliz. Ahora disfrutamos mucho más todos.

En su día escribí "Nacimiento de una madre" con mi propia experiencia. Hoy, con todo el honor que creo que se merece, he de contarle al mundo que ha nacido un padre.




17.3.09

Un dia de sol diferente

Cada mañana Ahmed Nur y yo vamos unas horitas a pasear. Andamos por una especie de paseo hasta llegar a un parquecito. Siempre tengo la esperanza de que esté despierto cuando llegamos y jugar un rato peeero... ¡es un dormilón! Así que seguimos paseando hasta irnos a casa.

Además, estos últimos días está haciendo muy buen tiempo así que paseamos por la mañana y por la tarde haciendo casi siempre el mismo recorrido.

Pero hoy no ha sido como todos. Hoy Idris tenía el día libre y nos ha acompañado, hemos paseado los tres. Ya bajando de casa el bebé estaba dormido así que al llegar al famoso parque hemos seguido de largo. Después, hemos buscado un banco entre sol y sombra para sentarnos un rato. Que bien se estaba y que relax... hacía días que no estaba de tan buen humor como hoy y que no disfrutaba tanto de un paseo.

Al ratito el príncipe se ha despertado así que hemos aprovechado y le hemos llevado a los columpios que hay en la plaza donde estábamos sentados. Aún no se enteraba de nada pero estaba tan pancho... que gracia nos ha hecho. Miraba a los niños jugar y yo le iba subiendo en diferentes sitios. Lo hemos pasado muy bien y yo creo que poco a poco ira divirtiendose más.

Cuando ya nos marchábamos Idris llevaba el carrito y yo le he cogido a él. En ese momento he sentido muy fuerte la alegria de mi corazón por esta preciosa familia que Dios me ha dado. Ellos son mi casa, mis alegrias y mis ganas. Ellos son lo que más quiero. Ellos son mi familia.










22.2.09

Bienvenidos

BRR

Hace dos semanas, un jueves de madrugada, vino al mundo Atta Allah. Un dulce y esperado bebé que hizo a sus padres muy felices. Con su tez morenita y sus rasgados ojos oscuros, enamora a quién lo mira. Un regalo del cielo que nació en la familia perfecta para él. Un bomboncito que nos enseñará muchas cosas. Un niño tan especial que te emociona, tan puro que te intimida, tan lindo que te hace sonreír.
¡Enhorabuena mami por este tesoro! Solo espero que disfrutéis mucho de él y que nosotros podamos estar a vuestro lado para hacerlo juntos.

El pasado 14 de Febrero, día de los enamorados, una joven pareja se enamoró de verdad. Alejandro Elías, una luz que vino al mundo para alumbrarles el camino y abrirles el corazón. Un niño fuerte que, con solo unos días, ya demostró el coraje de su alma. Otro regalo del cielo que ha venido a enseñarnos a todos.
Aún no he podido conocerlo pero ya le quiero y es que lo que siento por su madre también me une a él.

Dos bebés muy especiales para mi. Dos hermanas muy queridas. Dos nacimientos que me alegran el corazón.

Dios quiera que estos niños, quienes quiera que sean, nos traigan más y más bendiciones en nuestras vidas y nos ayuden a ser mejores madres, hermanas, hijas, amigas, creyentes,… personas. InshAllah así sea.

Desde aquí desearles mucha felicidad a estas supermamis y decirles que cuentan conmigo para todo lo que necesiten y esté en mi mano.
¡Os quiero!

16.2.09

Dulce amor

“Esto es amoor del buenoo.. esto es amoor, amoooooor…”

Mi príncipe y yo en el salón, abrazaditos y bailando al son de mi canto. Yo cantando me libero, él bailando se relaja. ¡Y es que le encanta! Ya sea pop, vals, funky, clásico, … toda la música le gusta y cuanto más ritmo, mejor. En eso ha salido a su papi y a su mami.

Y, mientras bailamos, le abrazo deseando aprovechar ese momento, retenerlo para siempre en mi corazón. También así por la noche cuando, a media luz, él toma pecho en la cama, acostados, juntos y entrelazados. Sus pies en mi barriga, mi brazo en su espalda, su cabeza en mi regazo y nuestras manos unidas. Yo le tarareo canciones suaves, creadas o inventadas, a la vez que acaricio sus manos. Yo me relajo, él se relaja. Él se duerme, yo también.

Y, cuando despierto, le miro. No puedo dejar de hacerlo. Un nudo sube a mi garganta y una ola hincha mi pecho, y solo tengo ganas de acurrucarme con él, abrazarlo y que el tiempo se detenga. ¡Que amor tan inmenso el que siente una madre! Tan profundo que no existe palabra que lo defina. Tan leal, tan puro, tan incondicional… Cada día me digo “estoy enamorada” y es cierto, lo estoy. De los pies a la cabeza. Sea lo que sea, haga lo que haga, lo amo. Querer se me queda pequeño.

Y cuando me mira con esos ojitos y me sonríe, el mundo desaparece a mi alrededor. Y es que mi Ahmed Nuri es lo mejor que me ha pasado. Alumbra mis peores días y, por muy mal que me encuentre, sabe como hacer que se me olvide con un pequeño balbuceo. No me cansare nunca de besarle y, en parte, me apena que el tiempo pase tan rápido.

Esta noche, mientras le acaricie, susurrare cantando:

“esto es amor, dulce amor…”

11.2.09

Los hijos


"Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma. Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.


Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer. Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana. Dejad, alegremente, que la mano del Arquero os doblegue.

Porque, así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es estable."


Sacado de "El Profeta" de Kalil Gibran.