
23.3.09
Nacimiento de un padre

17.3.09
Un dia de sol diferente
Cuando ya nos marchábamos Idris llevaba el carrito y yo le he cogido a él. En ese momento he sentido muy fuerte la alegria de mi corazón por esta preciosa familia que Dios me ha dado. Ellos son mi casa, mis alegrias y mis ganas. Ellos son lo que más quiero. Ellos son mi familia.
22.2.09
Bienvenidos
BRR
Hace dos semanas, un jueves de madrugada, vino al mundo Atta Allah. Un dulce y esperado bebé que hizo a sus padres muy felices. Con su tez morenita y sus rasgados ojos oscuros, enamora a quién lo mira. Un regalo del cielo que nació en la familia perfecta para él. Un bomboncito que nos enseñará muchas cosas. Un niño tan especial que te emociona, tan puro que te intimida, tan lindo que te hace sonreír.
¡Enhorabuena mami por este tesoro! Solo espero que disfrutéis mucho de él y que nosotros podamos estar a vuestro lado para hacerlo juntos.
El pasado 14 de Febrero, día de los enamorados, una joven pareja se enamoró de verdad. Alejandro Elías, una luz que vino al mundo para alumbrarles el camino y abrirles el corazón. Un niño fuerte que, con solo unos días, ya demostró el coraje de su alma. Otro regalo del cielo que ha venido a enseñarnos a todos.
Aún no he podido conocerlo pero ya le quiero y es que lo que siento por su madre también me une a él.
Dos bebés muy especiales para mi. Dos hermanas muy queridas. Dos nacimientos que me alegran el corazón.
Dios quiera que estos niños, quienes quiera que sean, nos traigan más y más bendiciones en nuestras vidas y nos ayuden a ser mejores madres, hermanas, hijas, amigas, creyentes,… personas. InshAllah así sea.
Desde aquí desearles mucha felicidad a estas supermamis y decirles que cuentan conmigo para todo lo que necesiten y esté en mi mano.
¡Os quiero!
16.2.09
Dulce amor
“Esto es amoor del buenoo.. esto es amoor, amoooooor…”
Mi príncipe y yo en el salón, abrazaditos y bailando al son de mi canto. Yo cantando me libero, él bailando se relaja. ¡Y es que le encanta! Ya sea pop, vals, funky, clásico, … toda la música le gusta y cuanto más ritmo, mejor. En eso ha salido a su papi y a su mami.
Y, mientras bailamos, le abrazo deseando aprovechar ese momento, retenerlo para siempre en mi corazón. También así por la noche cuando, a media luz, él toma pecho en la cama, acostados, juntos y entrelazados. Sus pies en mi barriga, mi brazo en su espalda, su cabeza en mi regazo y nuestras manos unidas. Yo le tarareo canciones suaves, creadas o inventadas, a la vez que acaricio sus manos. Yo me relajo, él se relaja. Él se duerme, yo también.
Y, cuando despierto, le miro. No puedo dejar de hacerlo. Un nudo sube a mi garganta y una ola hincha mi pecho, y solo tengo ganas de acurrucarme con él, abrazarlo y que el tiempo se detenga. ¡Que amor tan inmenso el que siente una madre! Tan profundo que no existe palabra que lo defina. Tan leal, tan puro, tan incondicional… Cada día me digo “estoy enamorada” y es cierto, lo estoy. De los pies a la cabeza. Sea lo que sea, haga lo que haga, lo amo. Querer se me queda pequeño.
Y cuando me mira con esos ojitos y me sonríe, el mundo desaparece a mi alrededor. Y es que mi Ahmed Nuri es lo mejor que me ha pasado. Alumbra mis peores días y, por muy mal que me encuentre, sabe como hacer que se me olvide con un pequeño balbuceo. No me cansare nunca de besarle y, en parte, me apena que el tiempo pase tan rápido.
Esta noche, mientras le acaricie, susurrare cantando:
“esto es amor, dulce amor…”
11.2.09
Los hijos

Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma. Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer. Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana. Dejad, alegremente, que la mano del Arquero os doblegue.
Porque, así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es estable."
Sacado de "El Profeta" de Kalil Gibran.