10.8.08

Ya es agosto

Ya es agosto. Pocas semanas y, a la vez, muchos días. Todo se va poniendo más claro y más borroso. Cada pequeña cosita cuenta. Deseo que todo suceda ya y deseo que queden semanas. Mucha ilusión con infinidad de pequeñas molestias que van punzándome poco a poco. Quejas y risas. Nervios y calma. Cuantas contradicciones, ¿verdad?

Así estoy. Rígida y flexible. Temerosa y valiente. Segura y dudosa.

Un gran momento de nuestras vidas esta a punto de suceder. Ya siento como una cuenta atrás en la que yo no tengo nada que decir. Todo sucede solo, a su tiempo, como quiere. Yo no opino ni decido. Solo tengo una opción: la de vivirlo de la mejor manera posible, de la más especial y única. Y así espero que sea. Dios lo quiera.

Todo en mi cuerpo va preparándose, lo noto desde hace días. Él también lo nota, a veces se incomoda o se pone nervioso y yo solo puedo acariciarlo desde aquí fuera y, de una manera serena, tranquilizarle diciendo y haciéndole sentir que mamá está aquí. Esperándole, viviendo con él cada minuto, cada cambio, cada gramo de más. Mamá está aquí y mamá estará cuando decida venir al mundo. Apoyándole, ayudándole en el trayecto. Sí, mamá está y estará aquí. Dios así lo quiera.

Esta gran aventura va viendo su fin y mostrando rendijas de lo que será la siguiente.
Sí, ya estamos en agosto.

12.7.08

El rinconcito de mi bebé

Después de tantos meses esperando, por fin tengo la habitación de mi solecito montada.
Gracias a mi marido y a mi padre hemos podido crear un mundo paralelo para nuestro bebé que recordará siempre. Una ventana hacia el mar y la montaña, hacia el amanecer y también con compañía de la luna y las estrellas. Un lugar mágico donde cada cuento tome una dimensión diferente.

Ahora solo queda colgar un pequeño mueble-estante en la pared y una lámpara de nube preciosa. Lo demás, la decoración, voy poco a poco según encuentro lo ideal para este lugar tan especial.






Gracias Avi Fatih por tu inspiración, tu tiempo, tu dedicación, tu esfuerzo y todo el amor y baraka que has dejado en este rinconcito.










Gracias Papi Idris por tu dedicación, tu tiempo, tu esfuerzo, tu ayuda y tu ilusión.

Gracias a los dos por haber creado un lugar mágico para este bebé. InshAllah Allah os pague multiplicado por mil.





30 Semanitas

Esta aventura hace poco que empezó y ya va viendose el final. La verdad es que tengo muchísimas ganas de ver la carita de mi bebe, oler su piel, acariciar sus manitas, ... ¡Y cada semana más!

Bueno, aquí os pongo algunas cositas de la semana 30, aunque acabo de entrar en la 31.


30 semanas de embarazo.

Tu bebé mide un poco más de 39 centímetros y ahora pesa aproximadamente 1.4 kilos. Está flotando en casi medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero. Ahora puede distinguir entre la luz y la oscuridad, ¡e incluso puede seguir con sus ojos una luz que se mueve! Cuando nazca, mantendrá los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pero cuando los abra, responderán a los cambios de luz. Sin embargo, sólo podrá ver las cosas que tenga a unos centímetros de su rostro. Pero no te preocupes, porque cuando lo tengas en brazos, ¡a ti te verá perfectamente!


Asombroso pero cierto
Las mujeres embarazadas olvidan las cosas un 15 por ciento más que las mujeres no embarazadas. Después del parto la memoria regresa.


Tu cuerpo esta semana
Cómo sobrellevar la torpeza y los cambios de humor

Puede que te sientas un poco cansada estos días, especialmente si tienes problemas para dormir. Quizás también te sientas torpe, lo que es perfectamente normal. No solamente tienes ahora mucho más peso, sino que ese peso extra está afectando tu capacidad de mantener el equilibrio, y por si fuera poco, tus articulaciones están más flojas debido a las hormonas del embarazo. ¿Recuerdas esos cambios de humor que tuviste al principio del embarazo? Ahora la combinación de las molestias de este trimestre con los cambios hormonales te puede hacer sentir de nuevo los altibajos emocionales de los primeros meses. Además, es posible que ahora tengas más preocupaciones sobre cómo será el parto, que cada vez está más cerca, y sobre si serás una buena madre o no. Aunque todo esto es normal, si sientes que cada vez estás más triste o irritable, habla con tu ginecólogo.


Ejercicios de flexibilidad y fuerza

• Yoga: Los ejercicios de yoga pueden ayudarte a fortalecer los músculos y mantenerte flexible, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones. Sin embargo, si quieres trabajar también el corazón, tendrás que agregarle dos o tres días de caminatas o natación a tu programa semanal de ejercicios de yoga. • Estiramiento: El estiramiento es fantástico para mantener la elasticidad, relajar los músculos y prevenir lesiones. Tu rutina de ejercicios quedará completa si terminas tu actividad cardiovascular con algunos ejercicios de estiramiento.

23.6.08

Portabebés

Hoy la cosa va de regalos.

Hace semanas que miro entre las páginas de Internet y los foros portabebés de tela para llevar a nuestro bebé. He mirado y remirado, comparado precios, modelos, gastos de envio, telas, ... ¿Conclusión? Quiero un fular.


Dada mi ilusión y mi confianza en que sería una muy buena compra, mi maridín (que ya os podéis imaginar por otras entradas que es un solete) me animó a que eligiera modelo y, antes del nacimiento del bebé, comprara uno. Ya había elegido vendedora y me faltaba decidir modelo cuando pensé que un pouch también iría bien. Pero claro, no podíamos comprar dos así que decidí seguir con mi decisión y apostar por el fular.


Finalmente, en unos días recibiré mi tan ansiado fular... y no solo eso, ¡¡también un pouch!! Si si, al final tendremos uno de cada. Todo gracias a los papás de Idris (que son dos soles, como él) y nos los han regalado. Desde aquí les mando muchos besos y mil gracias con una sonrisa de oreja a oreja, porque me hace mucha ilusión su regalo.




















Ya de paso aprovecho para dejaros un link que puede que a muchas de vosotras os guste y os parezca interesante: http://redcanguro.wordpress.com/

5.6.08

El tacto y yo

Es bien sabido que a las embarazadas nos entran un montón de manías que, después, desaparecen. Yo de por sí soy un poco maniática, así que no me he librado.
Depende de la etapa del embarazo son unas cosas las que te molestan, irritan o desagradan y, puede que unos meses más tarde, esas mismas te produzcan una sensación totalmente diferente.

Desde el principio, los sentidos se te agudizan (aunque algunos más que otros). Tu olfato es mayor y desde el sofá eres capaz de oler si han abierto la nevera, si la vecina cocina hoy cocido o si tu marido ha encendido una cerilla en la habitación. Y no, no son superpoderes.
Yo no aguantaba el incienso en el primer trimestre y tenía que tener la cocina super ventilada 24 horas para que no oliera a comida.


Al entrar en el segundo trimestre, todo se apaciguó un poco y ya no solo eran los olores fuertes y desagradables los que más percibía sino que empecé a disfrutar (de nuevo) del incienso y los perfumes. Me encantaban y sentía que tenía que tener un olor agradable cerca para sentirme bien.

Ahora, empezando mi 6º mes y acabando mi segundo trimestre, he descubierto una nueva dimensión: la unión del tacto y el olfato. Y es que necesito sentir las manos suaves y que huelan bien todo el día. Claro está, me paso el día lavándomelas y haciendo espuma con el jabón. ¡¡Y no veáis lo que disfruto!! También llevo crema en el bolso, pero no es la misma sensación.
Pero lo mejor de todo, es que necesito tocar algo rugoso con la yema de los dedos varias veces al día y sentir ese cosquilleo que después me deja una agradable sensación suave en los dedos. ¡Dios mio, es casi necesidad! (aunque mi marido se ría de mí). Incluso escribiendo esto he tenido que parar para pasar la mano por un trozo de tela del sofá durante unos minutos... Y es que no podría describiros el placer que me da, es casi adictivo.
Supongo que tiene mucho que ver con otra de las cosas que voy experimentando: la regresión a mi niñez.
Cuando era pequeña y llegaba del colegio, al entrar en el portal, pasaba la mano por la pared (de gotelé) hasta llegar al ascensor y, cuando entraba, pasaba la yema de los dedos por la pared lisa, y ese cambio me dejaba una sensación especial en los dedos. A esto se le sumaba el olor característico del portal.

Ahora es eso lo que necesito sentir de nuevo. Cuando entramos al portal de casa y noto el olor característico de aquí, automáticamente me apetece tocar la pared y repetir lo que hacia de niña, ¡así que tengo que hacerlo!

En fin, ya veis las manías de embarazada por donde me han pillado a mi... por el recuerdo de una sensación suave y agradable en las yemas de los dedos.