23.6.08

Portabebés

Hoy la cosa va de regalos.

Hace semanas que miro entre las páginas de Internet y los foros portabebés de tela para llevar a nuestro bebé. He mirado y remirado, comparado precios, modelos, gastos de envio, telas, ... ¿Conclusión? Quiero un fular.


Dada mi ilusión y mi confianza en que sería una muy buena compra, mi maridín (que ya os podéis imaginar por otras entradas que es un solete) me animó a que eligiera modelo y, antes del nacimiento del bebé, comprara uno. Ya había elegido vendedora y me faltaba decidir modelo cuando pensé que un pouch también iría bien. Pero claro, no podíamos comprar dos así que decidí seguir con mi decisión y apostar por el fular.


Finalmente, en unos días recibiré mi tan ansiado fular... y no solo eso, ¡¡también un pouch!! Si si, al final tendremos uno de cada. Todo gracias a los papás de Idris (que son dos soles, como él) y nos los han regalado. Desde aquí les mando muchos besos y mil gracias con una sonrisa de oreja a oreja, porque me hace mucha ilusión su regalo.




















Ya de paso aprovecho para dejaros un link que puede que a muchas de vosotras os guste y os parezca interesante: http://redcanguro.wordpress.com/

5.6.08

El tacto y yo

Es bien sabido que a las embarazadas nos entran un montón de manías que, después, desaparecen. Yo de por sí soy un poco maniática, así que no me he librado.
Depende de la etapa del embarazo son unas cosas las que te molestan, irritan o desagradan y, puede que unos meses más tarde, esas mismas te produzcan una sensación totalmente diferente.

Desde el principio, los sentidos se te agudizan (aunque algunos más que otros). Tu olfato es mayor y desde el sofá eres capaz de oler si han abierto la nevera, si la vecina cocina hoy cocido o si tu marido ha encendido una cerilla en la habitación. Y no, no son superpoderes.
Yo no aguantaba el incienso en el primer trimestre y tenía que tener la cocina super ventilada 24 horas para que no oliera a comida.


Al entrar en el segundo trimestre, todo se apaciguó un poco y ya no solo eran los olores fuertes y desagradables los que más percibía sino que empecé a disfrutar (de nuevo) del incienso y los perfumes. Me encantaban y sentía que tenía que tener un olor agradable cerca para sentirme bien.

Ahora, empezando mi 6º mes y acabando mi segundo trimestre, he descubierto una nueva dimensión: la unión del tacto y el olfato. Y es que necesito sentir las manos suaves y que huelan bien todo el día. Claro está, me paso el día lavándomelas y haciendo espuma con el jabón. ¡¡Y no veáis lo que disfruto!! También llevo crema en el bolso, pero no es la misma sensación.
Pero lo mejor de todo, es que necesito tocar algo rugoso con la yema de los dedos varias veces al día y sentir ese cosquilleo que después me deja una agradable sensación suave en los dedos. ¡Dios mio, es casi necesidad! (aunque mi marido se ría de mí). Incluso escribiendo esto he tenido que parar para pasar la mano por un trozo de tela del sofá durante unos minutos... Y es que no podría describiros el placer que me da, es casi adictivo.
Supongo que tiene mucho que ver con otra de las cosas que voy experimentando: la regresión a mi niñez.
Cuando era pequeña y llegaba del colegio, al entrar en el portal, pasaba la mano por la pared (de gotelé) hasta llegar al ascensor y, cuando entraba, pasaba la yema de los dedos por la pared lisa, y ese cambio me dejaba una sensación especial en los dedos. A esto se le sumaba el olor característico del portal.

Ahora es eso lo que necesito sentir de nuevo. Cuando entramos al portal de casa y noto el olor característico de aquí, automáticamente me apetece tocar la pared y repetir lo que hacia de niña, ¡así que tengo que hacerlo!

En fin, ya veis las manías de embarazada por donde me han pillado a mi... por el recuerdo de una sensación suave y agradable en las yemas de los dedos.

31.5.08

El Milagro que vive en mi barriguita

A veces da la sensación de que no pero los meses van pasando rápido y cada vez queda menos para la llegada de nuestro querido bebé. La barriga parece crecer un poco cada día y cada vez esta luciernaguita se mueve más.

Es algo precioso descubrir que hay una conexión innata con tu bebé, que ya pareces entenderle aún sin verlo. Es chiquitín y está aquí dentro pero no tiene ningún reparo en hacerme saber (a veces con demasiada intensidad) lo que le gusta y lo que no. Por ejemplo, cuando apoyo ligeramente mi barriga en algún sitio y le "robo" espacio, se dedica a darme golpes hasta que le libero; o cuando me muevo de forma que le gusta o le relaja que, al contrario que en el otro ejemplo, se dedica a "darme la lata" cuando paro hasta que sigo o vuelvo a moverme de esa manera. ¡Que curioso verdad! Tan pequeños y ya tan inteligentes, vaya. Incluso a veces hablo con alguien y parece que me responda él.. jajaja.. a veces es que no puedo evitar hasta contestarle. Como hoy, que llega su padre de trabajar y le pregunto: "estás cansado, ¿verdad?" y empieza a moverse el renacuajo hasta que le digo "ya se que tu no". Y es que ya entiendo cuando son respuestas a estimulos externos o, sencillamente, está a su aire.

Por otro lado, cada vez me siento más orgullosa de mi barriguita aunque no del hecho de que cuanto más crece, más me cuesta andar normal.. jajajajaja... Pero lo cierto es que estoy, estamos, encantados de este precioso regalo de la Vida. Ver como va cambiando tu cuerpo, como la llegada de este nuevo Ser te va trasformando desde lo más externo hasta lo más interno de ti y, así, a muchas cosas de tu alrededor. Aún no ha nacido y su energía limpia, pura y tierna va impregnando poco a poco la casa y nuestras vidas. Ya hasta me cuesta pensar en otras cosas que no tengan que ver con él o, por supuesto, es imposible para mi hacer planes sin él.
Así que, de nuevo, doy las gracias. Las grito al viento con una sonrisa por esta maravillosa sensación de plenitud que tengo en mi pecho.


24.5.08

Cosas del peke

A nuestro bebito ya van regalándole cosas y, claro, mientras esperamos a tener su armario listo, vamos poniendo sus diminutas cosas en una estantería de nuestro armario. No he podido resistir la atentación de hacer algunas fotos para compartirlas, ya que es el lugar que más miro de toooda la casa..jajajaja!

























7.5.08

Días de viaje

Días en familia. Días de mirar hacia adentro y, también, hacia afuera. De cambiar perspectivas. Días de llorar y mucho reír. Días de aprender y, aunque me cueste reconocerlo, de poco valorar. Días de cambio. De helados, pipas y chocolate. Días de manos suaves que acarician mi vientre. De palabras dulces y muchos movimientos. Días de gritos y reuniones.
Días mágicos, al fin y al cabo. Como cada día de esta vida aunque pase sin darnos cuenta.


Desde aquí aplaudo a mi madre por su coraje. Por todo el amor que me da y por el que, aún sintiéndolo, no sabe darme. Por lo que ha hecho por mí y por lo que quiso hacer pero no pudo. Por lo que me apoyó, apoya y apoyará. Por ser madre y amiga. Por aguantar mis impertinencias de niña y de no tan niña. Por sonreír por un abrazo y emocionarse con la primera patadita de su nieto.

Así que solo puedo dar las gracias. A ella y a los que siempre han estado. A cada persona que se cruza en mi camino para enseñarme algo. A la Vida y a Dios.