Hace semanas que miro entre las páginas de Internet y los foros portabebés de tela para llevar a nuestro bebé. He mirado y remirado, comparado precios, modelos, gastos de envio, telas, ... ¿Conclusión? Quiero un fular.
Dada mi ilusión y mi confianza en que sería una muy buena compra, mi maridín (que ya os podéis imaginar por otras entradas que es un solete) me animó a que eligiera modelo y, antes del nacimiento del bebé, comprara uno. Ya había elegido vendedora y me faltaba decidir modelo cuando pensé que un pouch también iría bien. Pero claro, no podíamos comprar dos así que decidí seguir con mi decisión y apostar por el fular.
Finalmente, en unos días recibiré mi tan ansiado fular... y no solo eso, ¡¡también un pouch!! Si si, al final tendremos uno de cada. Todo gracias a los papás de Idris (que son dos soles, como él) y nos los han regalado. Desde aquí les mando muchos besos y mil gracias con una sonrisa de oreja a oreja, porque me hace mucha ilusión su regalo.


Ya de paso aprovecho para dejaros un link que puede que a muchas de vosotras os guste y os parezca interesante: http://redcanguro.wordpress.com/





